‘Assim você me mata’

El otro día tuvimos el placer de conocer a un brasileño de Porto Alegre (Rio Grande do Sul) con una conversación realmente interesante; es una de esas personas con las que da gusto hablar y a las que es, aún más, un placer escuchar. En medio de la conversación surgió una ‘piada’, un chiste que en el momento de la conversación venía a cuento, pues estábamos comentando las distintas políticas económicas que en materia social se llevan en ambos países, aunque centrábamos el discurso en matería de economía de la cultura.  El chiste decía lo siguiente:

  • ¿Sabes en qué se parece España a Brasil en los años 90? (nota personal: infraestructuras aparte).
  • Pues que en España se juega ahora el mejor fútbol del mundo, está en medio de una fuerte crisis ecónomica (aunque por suerte aquí no llegamos a situaciones tan surrealistas como cambios de precios en un mismo día), y que ahora Michel Teló es número uno en las listas de éxito de la radio.

El chiste tiene su gracia sino fuera porqué es una descripción real de lo que está sucediendo más que una broma inocente, aunque buena, también hay que reconocerlo. En España tenemos a más de la mitad de la población engatusada con un fútbol estupendo, de la crisis ya es demasiado obvio hablar y el tema de Michel Teló es para cogerlo aparte (hay que reconocer que algún bailecito nos hemos marcado a su costa). Lo preocupante sería o puede ser que España llegue a parecerse demasiado a aquel Brasil deprimido de manera general (cabe recordar que es un país inmenso y que están lejos de conseguir la paridad en todas su áreas), en el que la pobreza no para de crecer y las diferencias entre clases están más que marcadas.

Nos gustaría más que los tres parecidos fueran:

  • Qué España no para de crecer y crear empleo.
  • Tenemos una clase media en consolidación.
  • Y… ¿por qué no?; ¡hacemos la ‘caipirinha’ igual de bien que en Brasil!. 

Parece mentira que los tres aspectos parezcan utopías, cuando el único punto utópico debería ser el último.