Oh, Capitán, mi Capitán
by Key Productivity Konsulting
Repasando las noticias de este fin de semana nos encontramos con una más acerca del desafortunado desastre del Concordia; algunos pueden tomar a insulto los comentarios del que era su capitán: Francesco Schettino. Hay algunos que le han salido lucidos. De todos los que ha realizado (algunos casi de chiste sino fuera por la trágica situación vivida), hay uno en especial que no difiere mucho del que pudiera hacer algún que otro capitán de otro tipo de nave: ‘Esperé a dar la orden de evacuación porque primero tenía que saber si el barco podía seguir a flote’. ¿No es acaso está una de las frases que más se habrán repetido capitanes, está vez de empresas (especialmente PYMES) durante los últimos tiempos? ¿Cuántos capitanes, que nada tienen que ver con Schettino no se habrán acercado o se acercan peligrosamente demasiado a alguna costa, a veces en un intento desesperado de salvar a su tripulación, a veces arrastrados por el ansia de conseguir las mejores vistas…? Los primeros sin duda se habrán hundido con sus naves y sufrirán las consecuencias personalmente, algunos con condenas de por vida, los segundos seguramente quedarán impunes o incluso puede que sean recompensados. De cualquier forma, algo que nos viene repetidamente a nuestras mentes es: ¿acaso no merecen los hundidos una salida a flote?, ¿ por qué tienen que pagar ellos las consecuencias de aquellos que simplemente ansiaban mejores vistas?
En otros países los capitanes que se hunden con sus naves, en ocasiones reflotan y/o tienen la oportunidad y la capacidad para construir nuevos navíos, está vez reforzados por la experiencia. ¿Será posible que esto sea una realidad en España algún día?, ¿o continuarán los que no abandonaron el barco hundidos prácticamente de por vida?